Si has llegado aquí es porque seguramente estás interesado en saber más sobre la educación de los niños y niñas en base a las nuevas corrientes educativas. Es muy posible que quieras dejar atrás esa manera más tradicional de relacionarse con los peques para pasar a una crianza entendida desde el afecto, basada en el diálogo y en la confianza mutua; esa educación que considera a los niños y niñas seres capaces y que sitúa al adulto en una posición de «el que acompaña» en vez de «el que enseña».

Espero poder ayudarte a conocer más sobre este tema acercándonos a algunas de las teorías y métodos que nos dejaron los grandes pedagogos del siglo XX, así como otros movimientos más actuales y compartiendo también un poquito de mi experiencia.

«Cualquier ayuda innecesaria, es un obstáculo al desarrollo»

Maria Montessori

Crea tu habitación Montessori

Uno de los pilares principales de la pedagogía Montessori es crear un ambiente preparado para el niño donde este pueda funcionar de manera autónoma y hacer las cosas por el mismo, sin necesidad de la ayuda del adulto. El mejor lugar para poner en práctica esta idea es en la habitación de los más pequeños. Esta será su espacio de descanso, de juego, de relax, … y por lo tanto, es importante que les ofrezcamos un lugar en el que puedan sentirse a gusto y, a la  vez, que les enseñemos a cuidarlo, teniéndolo ordenado  y recogido.

Sigue leyendo y encontrarás diferentes sugerencias para hacer de la habitación de tu hijo o hija un lugar bonito y funcional.

Camas Montessori

Mesas y sillas

Torres de aprendizaje

Muebles para guardar juguetes

Armarios infantiles

Espejo Montessori

Librerías infantiles

Materiales Montessori

Y además...

Cuentos

Decoración infantil

Otras corrientes pedagógicas

Waldorf

Pikler

¿Qué es el método Montessori?

Ya tienes todos los elementos que necesitas para diseñarle a tu hijo o hija una habitación Montessori basándote en sus necesidades pero… ¿En qué consiste realmente el método Montessori?

¡Sigue leyendo y descubre un poquito más!

niña siguiendo el camino de la vida

El método Montessori se basa en el respeto de los ritmos de aprendizaje  y la individualidad del niño. Uno de los cimientos de esta corriente pedagógica es la estructuración del espacio; así pues, se le da mucha importancia a la estética, el orden y a los materiales que se le ofrecen al niño.

Se trata de fomentar el desarrollo de los niños y niñas respetándoles, confiando en sus posibilidades y fomentando su autonomía. De esta manera reforzamos su confianza y les hacemos sentir capaces favoreciendo así, el desarrollo de su autoestima.

Parte del método Montessori se basa en la motivación y el interés intrínseco de los niños y niñas que les lleva a investigar el entorno y a querer aprender de él. Las mentes de los más pequeños están preparadas para el aprendizaje y es, en parte, gracias a esta capacidad de ilusionarse, de querer saber más sobre lo que les rodea, que van descubriendo e interiorizando conceptos a través de la experiencia y de la manipulación. Es decir, para que haya un aprendizaje, el niño tiene que poder vivenciarlo, por eso es tan importante que les dejemos tocar, hacer por ellos mismos y equivocarse si es necesario, para que de todo esto, surja finalmente este aprendizaje del que hablábamos.

La importancia de los espacios

el espacio tiene impacto en el desarrollo del niño

El ambiente es algo a lo que Maria Montessori daba mucha importancia y, por eso mismo, sobretodo en los últimos tiempos, la gente está tomando conciencia sobre lo crucial que es el hecho de pensar bien cómo van a ser los espacios y qué papel van a poder jugar en ellos los pequeños de la casa.

Según Montessori el niño tiene que desarrollarse en un ambiente tranquilo y relajado, abierto y ordenado, sencillo pero con una estética muy pensada en cuanto a los espacios y materiales que se ofrecen. Todo esto pretende que los niños y niñas se sientan seguros y confiados y que tengan la libertad de decidir por ellos mismos las actividades que quieren realizar.

En este espacio todo está a la altura del niño para promover la independencia y autonomía de este y hacer que sea el protagonista de su aprendizaje. Se trata de ofrecer diferentes opciones y dejar que elija entre ellas, promoviendo el desarrollo de sus capacidades y también valorando sus elecciones.

¿Qué tipo de actividades propone?

El método propone básicamente dos tipos de actividades: las relacionadas con la vida cotidiana y elementos naturales y las que parten de materiales estructurados.

Por una parte nos encontramos con todas aquellas actividades de la vida cotidiana del niño  como por ejemplo, hacer la cama, vestirse, recoger sus juguetes, atarse los zapatos, … Se trata de todas esas tareas del día a día que, en muchas ocasiones, realizan los adultos ya sea por falta de tiempo o por defecto. Para María Montessori es fundamental confiar en las capacidades de los niños y niñas; acompañarlos en sus aprendizajes y dejar que hagan por ellos mismos. Asignándoles determinadas tareas, además de ayudar a su desarrollo físico y mental, les ayudamos a marcarse rutinas, que serán muy positivas para su organización.

Por lo tanto, nuestro día a día nos ofrece muchos momentos de aprendizaje los que debemos aprovechar y dedicarles el tiempo y la dedicación que merecen. Este aprendizaje basado en el contexto favorece unos aprendizajes más significativos y duraderos.

Por otra parte también se da importancia a los materiales sensoriales que ayudan al niño a interiorizar y entender las cualidades de los elementos que le rodean a través de la observación y la manipulación. Se trata de todo lo que una persona puede captar y aprender a través de los sentidos. Si queremos que los niños y niñas interioricen este tipo de conceptos, tenemos que proporcionarles materiales y actividades que les permitan estar en contacto con este tipo de materiales y tener vivencias diversas.

Dentro del método, también encontramos todas aquellas actividades que parten de materiales estructurados. Maria Montessori diseñó un conjunto de materiales que tienen en cuenta el desarrollo del infante en las diferentes etapas de crecimiento. Estos materiales se basan en la autocorrección permitiendo al niño ver si ha solucionado la actividad correctamente y aprender a través del ensayo – error y la elaboración de hipótesis.

Periodos sensibles del desarrollo

Según Montessori todos los niños y niñas pasan por unos periodos sensibles que son momentos de especial sensibilidad a ciertos estímulos.

  • Periodo sensible del lenguaje: Desde el nacimiento hasta los 6 años. El niño va interiorizando los diferentes aspectos del lenguaje (vocabulario, usos, entonación, estructura, …)  de su lengua materna
  • Periodo sensible del orden: De los 18 meses a los 3 años es el mejor momento para trabajar el orden con los niños y niñas. Será fundamental ayudarle en este desarrollo ya que, según Maria Montessori, el niño necesita orden externo para crear su orden interno
  • Periodo sensible al refinamiento de los sentidos: Del nacimiento hasta los 4 años. El niño capta todo lo que está a su alrededor a través de los sentidos por eso será tan importante ofrecerle experiencias que promuevan este tipo de actividades, sobre todo, en este periodo
  • Periodo sensible del movimiento: Empieza poco después del nacimiento y dura hasta casi los 5 años. Es un periodo en el que los niños investigan todas las posibilidades de  movimiento que le proporciona su cuerpo intentando, poco a poco, perfeccionarlas
  • Periodo sensible del interés social: De los 2 años hasta los 6. Cuando el niño se ha creado una imagen de él mismo y tiene un entorno emocional estable, empieza el interés por comprender cómo funcionan las relaciones sociales